El Puente Roto

El Puente Roto

Luis Arce


El Puente Roto


Luis Arce



¿Sigo? Desde aquí parece que no llegaremos a ningún lado. Quedan algunos artefactos descritos en viejos manuales de economía, la lengua reencontrada con sus propios componentes, vista problemática de un suceso que está por llegar, o que estaba aquí desde antes que nosotros llegáramos. No imagino su aliento, pero imagino su tristeza; imagino que se ha encontrado con ella y sus ideas políticas lo han tomado desprevenido; él, maldita sea, no sabe, nunca, qué pasa.

El primer impedimento es obvio: los zapatos están rotos y la última gota de agua apareció por allá de mayo. Al otro lado del puente se discute la tiranía y el abandono; no hay puente posible. Otros se han tragado sus opiniones pero al menos tienen qué tragar. Un auto pasa [segundo 2:17], pero resulta imposible saber si va en la dirección correcta, o si va, siquiera.

Toda esta ausencia es bastante práctica. Cuando el puente se rompa podremos encontrarnos de verdad.